Análisis
China ha avanzado en el uso de la tecnología Fischer-Tropsch para convertir carbón en productos petroquímicos, como plásticos, con el objetivo de lograr autosuficiencia y reducir la dependencia de las importaciones de petróleo, especialmente ante la inestabilidad geopolítica global. Investigadores chinos han mejorado el proceso para minimizar las emisiones contaminantes, y a nivel industrial, se está expandiendo la capacidad de producción de compuestos como el etilenglicol a partir de carbón. Esta estrategia se alinea con la política de autosuficiencia impulsada por el gobierno chino en años anteriores.
Hechos verificados
- 1China está resucitando y mejorando la tecnología alemana de la Segunda Guerra Mundial (proceso de Fischer-Tropsch) para convertir carbón en productos petroquímicos.
- 2La mejora clave implica la adición de bromuro de metilo para reducir drásticamente las emisiones de dióxido de carbono (del 30% a menos del 1%).
- 3El objetivo principal es lograr la autosuficiencia en la producción de plásticos y desvincular la industria de las vulnerabilidades marítimas y las interrupciones en las cadenas de suministro.
- 4Se está construyendo el proyecto de carbón a etilenglicol más grande del mundo en Turpan (Xinjiang), con una capacidad anual de 2,4 millones de toneladas.
- 5La tecnología también se está investigando para el reciclaje químico de residuos plásticos.
- 6La estrategia de autosuficiencia se aceleró durante el primer mandato de Donald Trump.
- 7La inestabilidad geopolítica, como la 'Tercera Guerra del Golfo' y el encarecimiento del crudo, subraya la importancia de esta tecnología para China.
