Análisis
Un estudio internacional publicado en Nature ha demostrado en el desierto occidental saudí una nueva técnica para la captura y mineralización de CO₂ que no requiere el uso de agua dulce externa. El sistema aprovecha rocas volcánicas y un circuito cerrado de recirculación de fluidos del subsuelo para disolver el CO₂ e inyectarlo a 150 metros de profundidad. El piloto inyectó 131 toneladas de CO₂, logrando que aproximadamente el 70% se mineralizara en diez meses, reduciendo la concentración de carbono inorgánico disuelto en el agua de retorno en un 90%.
Hechos verificados
- 1Un nuevo estudio publicado en Nature presenta una solución para la captura de CO₂ que no consume agua dulce externa.
- 2La investigación se llevó a cabo en el desierto occidental saudí, cerca de refinerías y desaladoras.
- 3Se utilizaron rocas volcánicas (basaltos) fracturadas a unos 24 kilómetros de una refinería.
- 4El sistema emplea un circuito cerrado de recirculación de fluidos del subsuelo mediante dos pozos.
- 5El CO₂ se inyecta en agua a 150 metros de profundidad hasta su disolución.
- 6En un piloto, se inyectaron 131 toneladas de CO₂, de las cuales el 70% se mineralizó en diez meses.
- 7La concentración de carbono inorgánico disuelto en el agua de retorno se redujo en un 90%.
